Cantón

EDUCADOR DESAMPARADEÑO GANA PREMIO NACIONAL DE EDUCACIÓN MAURO FERNÁNDEZ 2016

Autor | Sección Cantón | 17 Jan, 2017

El educador desamparadeño Humberto González Barrantes ganó el Premio Nacional de Educación Mauro Fernández 2016. Desde sus años de estudiante en la escuela Joaquín García Monge y en el Colegio Monseñor Rubén Odio, González mostraba ya los destellos de una pasión que lo acompañaría de por vida: el privilegio de enseñar.

Este maestro unidocente de la escuela de Jocotal Abajo de Aserrí, tiene 30 años de laborar en las aulas, su experiencia lo ha llevado a influir positivamente en la vida de gran cantidad de jóvenes de Montes de Oca, San José, Calle Fallas en Desamparados, Talamanca y La Palma de Acosta.

El Premio Mauro Fernández Acuña se entrega desde el año 1986 y otorga un año sabático y una medalla de oro al ganador.

Sus 37 compañeros directores del circuito 03 de la Dirección Regional de Desamparados lo postularon de manera unánime por su mística y entrega en pro de los estudiantes.

Con 23 años de laborar en Jocotal, Humberto es un apasionado del enfoque constructivista mediante el cual genera espacios favorables para el aprendizaje, con un clima motivacional de cooperación donde cada alumno reconstruye su conocimiento por medio de una dinámica interactiva.

Este docente, de 60 años, asumió el reto de educar en una zona donde algunos padres de familia aún preferían enviar a sus hijos a trabajar al campo que a las aulas. Humberto los retó a creer y hoy muchos jóvenes tienen sus profesiones gracias a la seguridad que les inculcó este docente.

“Los niños me dijeron que ellos creían que ir al colegio era para gente de las zonas urbanas, cuando en 1995 el primer estudiante fue al Liceo de San Gabriel levantó la autoestima de todas las personas del pueblo, quienes le apostaron a la educación”, recuerda González Barrantes.

“Los niños de Jocotal no son diferentes por vivir en una zona rural; ellos están actualizados, son creativos y tienen grandes sueños, han desarrollado una gran pasión por el arte, el teatro, la lectura, la poesía y la historia.”

En las mañanas, la pequeña comunidad educativa llega entusiasmada a educarse; cada día hay una aventura inesperada donde inmersos en dibujos, libros y vegetación se nutren de saber.

Para Humberto González este ha sido un año mágico, donde expertos universitarios nacionales e internacionales han tomado la experiencia de Jocotal como ejemplo a seguir en facultades de educación.

“Recibir este premio me hace feliz porque pienso dedicarme durante el periodo sabático a un trabajo de voluntariado que realizo los fines de semana en 22 escuelas de Talamanca con la Asociación Corredor Biológico de Talamanca. Ahí desarrollo talleres de canto y poesía para empoderar a las poblaciones vulnerables por medio de valores”.

El ganador del Premio Mauro Fernández dice no arrepentirse de declinar propuestas laborales en institutos internacionales, universidades y centros educativos del Gran Área Metropolitana (GAM) porque su sueño requería al menos 14 años de continuidad para ver florecer la educación de un pueblo.